Egipto es uno de los importadores más
grandes de trigo del mundo, ha descrito que se retirara a partir del finales
del mes de junio por el contrato de comercio de cereales de uniones Europeos
(The Grain Trade Convention-GTC) en que se encuentra el miembro desde hace
aproximadamente 30 años. La decisión de retiro de Egipto ha causado una
sorpresa entre los otros países que han firmado el acuerdo.
Egipto, se retira por el contrato de comercio de cereales de UE establecido con el fin de aumentar la seguridad de alimentos globales y contribuir a asegurar la estabilidad en el mercado de granos, estimular asegurar las condiciones judiciales y transparencia en el sector de cereales, asegurar la colaboración internacional en el comercio de grano. La retirada de Egipto del contrato, del que ha sido miembro durante 30 años, coincide con un período de agitación en los mercados de cereales debido a la guerra en Ucrania y las preocupaciones sobre la seguridad alimentaria mundial. Egipto firmó el GTC, el único acuerdo internacional que cubre el comercio de cereales, en 1995 y ha sido miembro del Consejo Internacional de Granos (IGC), que ha regido el GTC desde 1949.
Arnadu Petit quien es el director general de IGC quien evalúa la decisión de Egipto, dijo que “Esto, ha llegado sin dar ninguna información anteriormente. Algunas delegaciones en IGC se han sorprendido y estuvieron tristes. Petit, también ha agregado que “algunos miembros querrán observar la decisión de nuevo Egipto”.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Egipto informó que la decisión se tomó como resultado de la evaluación de que la membresía del consejo "no agrega valor" al país. Pero detrás de la decisión, hay acusaciones de que la economía egipcia se vio muy afectada por la guerra entre Rusia y Ucrania. Se afirma que Egipto, cuya moneda local se ha devaluado tres veces en el último año y ha perdido el 50 por ciento de su valor frente al dólar estadounidense, no quiere pagar la cuota anual de membresía de aproximadamente 58 mil dólares.
El impacto económico de la guerra exacerbó la crisis monetaria en Egipto, provocando una desaceleración de las importaciones, una acumulación de mercancías en los puertos y un paquete de apoyo financiero de 3.000 millones de dólares del FMI. El gobierno egipcio había dado instrucciones a los ministerios para que recortaran los gastos no esenciales en enero.
Petit quien es el director de IGC que dice que en la decisión dicha, ha traído un cargo doble para los países que son importadores de granos fuertes el coste del cambio de divisa, y que pueden comprender el afecto grande de la crisis de divisa, ha determinado que es la única forma de evitar la especulaciones en el mercado global, la transparencia del mercado y ha llamado mirar más allá del problema con corte plazo debido por el problema de divisa a Egipto.
La guerra en Ucrania obstaculizó las compras de trigo de Egipto el año pasado, y la administración de El Cairo mantuvo conversaciones con países como India, tratando de diversificar su suministro de trigo. A pesar de estos esfuerzos, Egipto confió en Rusia por sus precios competitivos para aumentar sus reservas de trigo.